Del BIM al flexibleBIM

El sector de la arquitectura y la construcción no sólo demanda una forma eficiente para desarrollar los proyectos complejos en aras de conseguir una mejor optimización del tiempo y los recursos, sino que también desea una mayor creatividad y originalidad. Que el BIM ha llegado para quedarse, no hay duda alguna. Y que debe ayudar a optimizar tiempo y estandarizar procesos, tampoco. Pero ¿limita los diseños de las nuevas edificaciones e infraestructuras? En este artículo explicamos el concepto de FlexibleBim, cómo se aplica y cómo funciona en VisualARQ para Rhino.

Se calcula que el BIM habrá crecido a nivel mundial un 19% en 2017 y, según un estudio publicado por Transparency Market, se espera que este mercado alcance los 10.600 millones de euros (12.500 millones de dólares) en 5 años. La introducción e implementación del BIM a nivel mundial es muy dispar: mientras que EE. UU es pionera en esta metodología representando un 33% del mercado, el Reino Unido no lo incorporó hasta abril de 2016 de forma obligatoria en todos los proyectos con fondos públicos y, en otros países de la Unión Europea como Francia se espera que en 2017 se desarrollen 500.000 casas usando BIM y se asignó un presupuesto de 20 millones para digitalizar la industria de la construcción. En toda esta avalancha de datos no debemos olvidar los países asiáticos: por un lado, tenemos a Corea del Sur como uno de los primeros en adoptar los procesos BIM y cuyo Gobierno está trabajando desde 2010 para aumentar los proyectos que se desarrollan con esta metodología y, por el otro encontramos al gigante chino, con una lenta penetración por la alta resistencia de muchos actores de la industria a implementar nuevos procesos de gestión y, probablemente por este motivo, menos del 15% de las empresas consultadas en 2012 usaban BIM.

Las ventajas de los flujos de trabajo del BIM y el hecho de tener un estándar mundial son incuestionables: desde una mayor transparencia y planificación de los procesos constructivos hasta la disminución de los riesgos en seguridad y salud, pasando por la internacionalización de las empresas con información normalizada a nivel mundial. Mucho se habla de estas ventajas y oportunidades, pero como en cualquier proceso también conlleva algunos frenos. Estandarizar implica homogenizar e igualar, es decir, conlleva menos flexibilidad. Una flexibilidad que muchos arquitectos, los primeros actores en cualquier proyecto de edificación, reclaman. Sorprende que países como España, en donde el sector de la construcción es uno de los puntales de la economía, la penetración del BIM es muy baja y no se prevé que sea obligatorio hasta finales de 2018 en licitaciones públicas de edificación. Según una encuesta realizada el año pasado por el Consejo Superior de Arquitectos de España, un 11% de los encuestados consideraba una amenaza la implantación del BIM ya que podía limitar la creatividad debido a la estandarización del trabajo. En este sentido ha trabajado mucho Asuni, la empresa desarrolladora del plug-in VisualARQ para Rhino. Según Francesc Pedrerol, director general de Asuni: “Nuestra visión es que un programa como VisualARQ debe ayudar a plasmar una idea y resolver la rigidez que tienen la mayoría de BIM actuales”. El flexibleBIM es posible gracias a que VisualARQ combina el modelado free-form en NURBS y el modelado paramétrico que permite definir objetos a partir de unos cuantos valores numéricos de tal forma que el usuario pueda adaptar el modelo a sus necesidades sin tener que editarlo constantemente”.

Si quieres solicitar una demostración o saber más acerca de este plug-in puedes ponerte en contacto con nosotros en visualarq@asuni.com